viernes, 22 de agosto de 2008

Señales

Hace un mes que no hay taller, resulta que decidí tomarme unas vacaciones, y aunque la mara me sigue buscando y la viejita fiel, una doñita que me trae champurradas y café, siempre llega a dejármelo, yo le digo que vamos a empezar de nuevo en septiembre, que no se desespere, que siga escribiendo y luego discutimos sus textos, ella se queda a platicar un rato y luego se va, algo tristona, porque quiere compartir lo que escribe.

Los ingresos que me provee el taller siempre hacen falta, pero tambien las vacaciones, de todas formas, a pesar de la crisis, siempre hay algo de pisto para salir a comer con los cuates, aunque cada vez menos. Los más asiduos son el Adán y el Beto, el Jonás no siempre viene, pues ahora está predicando doble para ajustar lo del gasto, dice que ha tenido que utilizar las más grandes maldiciones del infierno, para asustar a la gente que no está muy segura, porque ya le está costando bastante vivir.

La cosa es que hemos salido menos que antes, todo por la falta de pisto. El Adán jura que me estoy haciendo viejo y me aseguró que necesito salir, conocer muchachas y cambiar de aire (a uno más viciado, supongo), así que el miércoles 13 llegaron todos alharaquientos a llevarme a una presentación de cuentos policiacos.

El asunto es que el adán se ha contagiado de la moda de la novela negra, y me reta, diciendo que yo no domino el tema. Mira patojo, le digo yo, la cosa con la novela policiaca es siempre de investigación y vos no tenés disciplina para eso.

Por más que intenté explicarle que el universo de la novela debe ajustarse a la realidad intrínseca de la misma (jeje, ya me estoy pareciendo a aquel crítico, aquel hombre); o sea, la construcción de Narnia, requiere que Narnia llegue a existir, con todas sus leyes, incluso si esto significa que la gente vuele o sean centauros. Por eso, cuando se trabaja con estos temas hay realidades indiscutibles que hasta los aficionados conocen, por ejemplo: cuál es el orificio que deja la bala de un AK-47, una uzi o una 38; que diferencia tienen las distintas armas, hasta donde puede dañar un verduguillo… Porque la gente ve programas de detectives en la tele y con eso llega a pensar que sabe bastante, que eso es suficiente, pero eso solo sirve para que se les incremente la fantasía.

Pero bueno, me convencieron. No les voy a contar como estuvo la lectura, sólo diré que por ahí me encontré al Dr. Sabihondo Piláz y, entre cuento y cuento, me comentó que él pensaba que los textos tenían muchos lugares comunes y que se notaba la falta de investigación, yo no le pude argumentar nada al respecto, pues andaba muy cansado y como a los quince minutos de estar sentado me quedé dormido, solo escuché que el Adán le decía al Beto: mira al viejo, pues, siempre se queda dormido en las lecturas. Al rato nos salimos.

El Beto dijo que había oído que en la casa Ibargüen estaban las canelitas finas (esas chavas que andan leyendo por todos lados), y nos fuimos para allá. Creo que los astros estaban alineados en contra, o sería porque andábamos a pie, pues cuando llegamos la actividad estaba terminando. Solo alcanzamos a ver a una mujer, muy impactante, que cantaba boleros. La reconocí de inmediato como una de Las estrellas de la línea, me senté y me transporté a la época cuando con un cuate nos íbamos a dar serenatas románticas en un pueblito del norte del país, guitarras, maracas y la voz de tenor de aquel, lograron que se abrieran, no una, muchas ventanas y corazones. La voz de la mujer era muy buena y su guitarrista era un patojo de barrio, pero con tablas y personalidad. Hasta se echó una de Elvis.

Me quedé pensando en que, de plano, ya me estoy volviendo decadente; me explico, al terminar todo el rollo nos fuimos a echarnos unas frías a las Cien puertas, y un par de chavitos, muy jóvenes ellos, hablaban de las dos actividades y hacían comparaciones, el primero mencionó: que huevos vos, esa vieja si que nada que ver, que canciones más retro; y el otro decía: vos, que originales que son las historias de aquellos. Así que pensé, lo instantáneo y automático les gusta y no les gustan los boleros… En serio que ya estoy viejo.

viernes, 15 de agosto de 2008

Las estrellas de la Filgua

Me fui a la feria no muy convencido. A pesar de que me envían dinero duro (libras esterlinas), la crisis está fregada y no creo conseguir ninguna consultoría en los próximos tres meses. Así que comprar libros, que es algo así como un pecadillo menor en mi pesada situación económica, se convierte en un evento mayor, ante los precios que habitualmente tienen los libros en este país.

Le dije al Adán que lo acompañaba sólo porque el cuate está en su faceta fetichista con los libros e insiste en tenerlos autografiados por su autor, y en la feria andaban varios. Además el Beto y el Jonás le echaron vicks, ambos dijeron que a ellos la feria del libro se las pelaba, entonces no le quedó más remedio que rogarme para que lo acompañara.

Mientras el Adán corría por los pasillos persiguiendo a las estrellas, yo me contenté con ver anaqueles, como niño pobre en juguetería, relamiéndome con los títulos que alguna vez pensé indispensables y riéndome de los fundamentalistas religiosos que también tenían sus stands, con las últimas novedades bíblicas, El secreto y Brahma Kumaris, en extrañísima conjunción.

Debo decir que a mi la mentada feria internacional del libro no me gusta, cada vez la anuncian con mayor pompa, se ve que reciben financiamiento para la promoción, pero los libreros siempre tienen los mismos libros, a precios elevados, las ofertas brillan por su ausencia, casi no hay literatura que valga la pena leer, las actividades son un calco de lo visto otros años, con el agregado de que, este año, pusieron los salones uno junto al otro y las lecturas eran simultáneas, entonces se armaba tal alboroto con el sonido, una verdadera pelea, cada presentador tenía que leer más alto que el vecino para que su exposición fuera audible, un completo mercado; en fin, para que seguir quejándome, mejor les sigo contando.

Andaba por allí un promotor cultural, de pueblo, intentando convencer a algún funcionario del ministerio de cultura para que lo patrocinara en su próximo evento. También me pude dar cuenta como un escritor discutía con otro funcionario, quien le decía insistentemente: su libro está en la lista y será publicado dentro de algunos meses, la cara del escritor denotaba una profunda desesperación.

Un grito me heló la sangre, la mara posmo se hizo presente, me dije a mí mismo, pero no, era un pregón que anunciaba eventos en la sala infantil, ahí un cuenta-cuentos trataba de divertir a un grupo de niños aburridos que hacían berrinche porque querían que les compraran libros, pero todos los papás coincidían en que estaban carísimos.

Terminé comprándome un par de libros en la tipografía nacional, los únicos baratos de todo el salón y comiéndome un par de tacos, mal hechos, en el área de restaurantes, a todo esto el Adán había desaparecido.

Ya entrada la noche me metí a una conferencia, que apenas se escuchaba, de la que salí casi espantado, para encontrarme a un circulo de jóvenes, y otros no tanto, que leían la poesía erótica más ingenua que he escuchado en mi vida.

El Adán me alcanzó para contarme que algunos de sus ídolos no habían querido firmarle los libros, incluyendo una mujer que caminaba como diosa por la feria.

Observé a un padre que, pacientemente, trataba de convencer a su hijo, para cambiar una lujosa edición de la odisea, bellamente ilustrada, por un librito más barato y leible, resulta que el niño creía que aquello era una tira cómica.

Cuando salimos, le tuve que ajustar al Adán para el taxi, porque se había quedado limpio, entonces comprendí que las verdaderas estrellas de la Filgua eran todos aquellos que, intentando leer en un país de analfabetos, habían ido a la feria con la esperanza de encontrar libros baratos y actividades interesantes.

viernes, 1 de agosto de 2008

Entrevista pajera con Chepito King Lopezca

El Pepe Luis anda emocionado, por estos días, dice que ha inventado un nuevo género de entrevista, la entrevista virtual dice él que se llama. Eso ya existe le dije yo, pero él necio, claro que existe, yo la inventé, volvió a repetir y agregó, si querés te demuestro ahorita mismo como se hace, y dicho y hecho, casualmente en ese momento se apareció por la web el maestro y pionero de los blogs, Chepito King Lopezca y sin mediar palabra inició con la preguntadera. Dos horas después el resultado quedó a la vista. Aquí se los dejo.

Entrevista pajera con el maestro Chepito King Lopezca
Por Pepe Luis Cardamomo

¿Pregunta de rigor maestro, como se inicia en el mundo bloguero?
Al ver que cualquiera podía escribir cualquier cosa impunemente en un blog, y que además había quién leyera, me tiré al agua sin pensarlo mucho en marzo 2004

¿Desde el inicio fueron anécdotas?
La idea inicial era escribir relatos, cuentos, pero yo no sabía si me saldrían. Entonces había que contar anécdotas.

¿Es cierto que cuando era chiquito una pitonisa le profetizó que llegaría convertirse en bloguero?
No, me profetizó que yo sería globero, de esos que venden globos.

Ya veo, ¿todo fue una confusión de términos entonces?
Pues no tanto, ambos, el globero y el bloguero, venden aire.

¿Y considera que está vendiendo sus anécdotas?
Pues ahora ya no son tan anécdotas, son mal que bien, relatos. "Vender" no siempre se trata de dinero, se trata de transacción: yo escribo, usted me lee y comenta.

¿Y qué gana con que lo lean o lo comenten?
El ego, siempre se siente bien cuando a uno le dicen que lo que escribió está bonito. El problema está cuando te dicen que no les gusta o no se entiende. Si no dígale a cualquier escritor chapín que lo suyo no es tan bueno que digamos y me cuenta.

Sé de que me habla, ¿qué tan auto-crítico es?
Esa es una buena pregunta. La verdad es que no sé, pero a mí me gusta lo que escribo, si no, no lo pondría en el blog.

¿Es usted posmoderno? ¿se siente posmoderno?
No, yo soy Chepito King y me siento Chepito King

¿cree usted que exista algo o algún lugar llamado posmodernidad?
Pos la verdad es que no sé. Pero a más de alguno parece que le gusta ir por ahí.

¿O cree que es un invento para vender libros o promocionar estrellas literarias?
Puede ser, y si se venden más libros así, pues que lo hagan.

¿Qué opina de los libros, en general? publicaría un libro?
Pues si es un buen libro, lo disfruto, si es uno malo, lo abandono. Si se puede pensar en que un libro mío agote su primera edición, pues me aviento.

Pero eso no hay manera de garantizarlo, no es como pedir treinta y cinco comentarios
No, claro que no, pero lo que quiero decir es que la meta es agotar la edición y no sólo publicar en papel.

Es cierto, para una edición debe ser agotador estar todo el tiempo en los estantes de la librería, ¿no cree?
Es más agotador para los estantes, se me ocurre.

Que ocurrente maestro. ¿Financiaría un libro suyo, es decir, pondría de su pisto para publicarlo?
Claro que sí.

¿Y uno mío?
Claro que no.

Tiene 4 años en la blogósfera, ¿siente que es un pionero?
Más bien soy un aguantador.

¿Alguien lo ha querido expulsar?
Cuando tenía 13 años jugué un par de partidos de fut en el CEJUSA, pero sólo me sacaron amarilla.

No entraba shuco en aquel entonces, ¿entonces?
No, fue porque dije "¡pónganle huevos muchá!"

Era mucho pedir, de plano, y ahora, en el blog, ¿entra shuco? ¿ha agredido a alguien?
No, a nadie, ni si quiera metafóricamente.

¿Y alguien se ha sentido ofendido por lo que usted escribe?
Sí, algunas veces

Que sentidos, ¿y en qué sentido?
A veces el lector no distingue entre personaje y narrador.

¿Lo han plagiado alguna vez?
Sí, una vez un tipo argentino copió varios textos del blog y los colocó en el suyo, sin decir de quién eran o de dónde los habías sacado.

¿No me diga que fue un gordito cabezón que se hace llamar Casciari?
No, no fue él, yo leo su blog y no he notado nada.

Le cuento que él dice que cuenta anécdotas mejoradas, hay que estar alertas.
Sí, Hernán envía alertas de cuando escribe, por mail.

¿Cuál es la intención de seguir manteniendo un blog después de cuatro años?
Mejorar mi escritura y ganar unos cuantos dólares.

¿O sea que algo se va ganando?
Se perdió la comunicación por un instante, me podría repetir su respuesta?
la respuesta fue: Alguito.

¿Podría vivir solo de escribir en un blog?
Del mío no.

¿Y de otro blog?
De uno suficientemente comercial, sí se puede.

Entonces tendría que dejar de escribir, para hacerlo comercial?
No, lo más fácil es montarse otro blog que sea comercial y esperar unos dos o tres años.

Entiendo. Cuatro años en la web es toda una eternidad, supongo que ha visto nacer y morir infinidad de blogs.
Sí, he visto varios. Empiezan con entusiasmo y después de algún tiempo se cansan.

¿Cuál es la esperanza de vida de un blog, sabría calcularla?
EV = OC / EdA.
En donde:
EV = esperanza de vida
OC = objetivos conseguidos
EdA = espectativas del autor
Cuando OC es muy pequeño, se abandona rápido. Cuando OC es casi igual que EdA, también suele suceder.
También hay unos que amenazan con irse y no se van. La que es vuelve.

Supongo que muchos hacen falsos finales.
Sí, la estrategia es decir: "me voy me voy, cómo sufro, ya conseguí lo que quería, etc, etc". Los lectores entonces tienen que pedirle al bloguero de turno que no se vaya, que no pueden vivir sin él. Y vuelve, triunfal, aclamado por todos sus 4 lectores.

¿Tiene usted muchos lectores?
Una buena cantidad de visitas sí. Pero lectores, lectores, yo calculo que no son tantos.

¿Serán más de 5?
Sí, creo que sí.

Se la voy a poner difícil, que opina de la blogósfera chapina, se atrevería mencionar algún blog que no debería estar?
Cuando yo empecé, éramos siete blogs chapines, ahora dicen que ya son seiscientos. No creo que haya alguno que no deba estar. ¿A quién hace daño que tal o cual tenga un blog y hable de lo que se le ronque la gana?
Ahora, sobre la blogosfera chapina: me ha alegrado encontrarme con blogs que a mí me gustan, otros sólo me interesan. Los que no me gustan o no conozco, no los leo.

Sería interesante que pudiera leer los que no conoce, pienso, es una broma maestro. ¿Y alguien le ha dicho que su blog no debería existir?
Sí, claro, búrlese de mis lapsus, para eso son los blogs a veces, para burlarse los unos de los otros. No me acuerdo si me han dicho que mi blog no debería existir.

¿Qué es lo más feo que le han dicho en un comentario en su blog?
Han insultado varias veces, pero la verdad no me acuerdo de una en particular. Cuando pasa de cierto límite, los borro, pero borro muy pocos, en general no me tomo muy a pecho los comentarios.

¿Ha tenido un troll?
Se aburren de trollear conmigo, porque no les hago mucho caso, ni les respondo.

¿Podría tener a un troll como mascota?
"Trollear", esa palabra queda muy fea.

Suena como a Follar, jeje.
Si es un troll adorable por ser ingenuo y de poco seso, pues sería divertido.

¿Cree que un troll es un bloguero frustrado?
Prefiero imaginarme que es alguien a quien le gusta chingar.

Ha sido usted troll alguna vez?
No niego que a veces me gusta llevar la contraria, y probar qué tanto se toma en serio el dueño del blog en donde comento. La susceptibilidad, a veces, hace que la gente piense que quien dice que no está de acuerdo con algo es un troll o un envidioso. En todo caso, si digo algo que pueda ofender a alguien, me disculpo o me retracto. Con eso no me hago problema.

¿Se considera un Blogstar?
No.

¿Existen Blogstar, conoce alguno que crea serlo o que lo sea?
Los blogstars andan más por España, México o Argentina, y todos, absolutamente todos, responden que no son blogstars.

¿Y en Guatemala, piensa que alguno se considera Blogstar?
No creo.

Por cierto, antes lo veía comentar más en blogs ajenos, ¿cuál es el motivo por el que ya casi no lo hace? Será un síntoma del Blogstar?
No, es más bien una combinación de cosas: la gente susceptible porque yo le llevo la contraria, y la enfermedad y muerte de mi papá.

Es comprensible.
Ya para ir terminando maestro, ha sido usted muy generoso con sus respuestas. ¿Cuál cree que sea el futuro del blog?
El blog es un formato de presentación de contenidos, ahora de moda. Sobre su futuro, no sé mucho. Yo espero escribir durante mucho tiempo en internet y que haya quién lea lo que escribo. En el formato que sea.

¿Compite el blog con el libro?, ¿desplazará el blog al libro?
Pongámoslo de otro modo: ¿Compite la literatura en la web con los libros? ¿Desplazará la literatura en la web a los libros?

¿Me va a entrevistar usted a mi?
Yo pienso que la literatura en la web terminará desplazando al libro de papel. Pero aún no, falta mucho. Todavía es más incómodo leer en una pantalla que en un libro. Cuando el internet sea tan portable que se pueda leer cómodo, y se pueda leer en el baño o en la camioneta, ahí se terminara el libro.

Son predicciones apocalípticas maestro, si se considera que en Japón ya publican novelas por medio de mensajes de texto, ¿quiere decir que el fin está cerca?
No está cerca. Hay una relación fetichista con el libro como objeto, de parte de los que ahora compran libros. Eso costará mucho erradicarlo.

¿Quiere usted erradicar el libro, acaso?
No, claro que no, al libro entendido como un documento físico o electrónico que contiene literatura, no. Al libro de papel es al que le veo un final. Quizá me equivoque.

Como pudimos leer, líneas arriba, hay anécdotas para rato. ¿Tendría unas palabras finales para sus lectores y para el bloguero que se inicia y para el que quiere abandonar la blogósfera?
Gracias por la entrevista pajera. Si alguien tiene un blog que procure pasársela bien escribiendo y recibiendo comentarios. Si se aburre, que lo abandone. No hay que hacerse bolas.

Gracias maestro, sabias palabras.

viernes, 25 de julio de 2008

Feria del libro

El profe Pedrito era un gran promotor cultural, además de los juegos florares del pueblo, organizaba, año con año, la feria Inter-departamental del libro.

Dentro del marco de la feria, también organizaba un festival de escritores, y se preocupaba por invitar a lo más granado de la literatura nacional, algunas veces incluso invitaba a escritores extranjeros. Claro que no todos llegaban, como ya les he contado, el pueblo estaba muy alejado de las carreteras principales, entonces la feria, casi siempre, constaba de tres o, cuando mucho, cuatro stands que se ubicaban en el parque central. Dos de ellos eran del profe Pedrito, pues él era el propietario de la única librería y de la única editorial de por allá.

Hace algunos años convencí al Beto, al Adán y al Jonás para que me acompañaran. Con la paja que iban a llegar unas poetas mexicanas, finalmente, accedieron. Casi me matan cuando, al estar allá, resultó que solo eran ellos, el profe Pedrito y yo, en todo el festival. Eso sí, el escenario estaba dispuesto y las lecturas programadas y como aquellos son algo baratos para eso de leer en público, entonces le entraron con fe.

El Adán fue enviado a dar un taller de creación literaria a la escuelita, su intervención fue muy aplaudida por todos los niños, eran unos diez, luego todos le pedían su autógrafo. También se robó el show en la velada cultural, la entonación de su voz, al leer sus eclécticos versos, hizo que todas las patojas suspiraran por él, hasta parecía estrella de televisión. El profe Pedrito, entusiasmado por la actuación del Adán, decidió darle un diploma conmemorativo, en donde lo nombraba la revelación del festival, también le dio un pergamino, firmado por el alcalde, en donde lo declaraban visitante distinguido.

La participación del Jonás y el Beto fue un poco más discreta, aquellos no son tan dados a ese rollo de brincar encima de los bancos o leer como si a uno lo fueran corriendo, pero también arrancaron los aplausos del respetable.

Después de tres días de estar comiendo de gratis se les pasó el enojo y aceptaron, de buena gana, ser los objetos extraños en el pueblo. Asumieron su papel de intelectuales invitados y se la pasaron bien. Durante el día, en los stands de la feria, aprovecharon para vender sus libros, y al mismo tiempo autografiarlos, cada uno vendió como tres.

La parte que no le gustó a la gente fue la correspondiente a las ponencias, porque cada uno se fumo cosas como: El desarrollo de la poesía en el ámbito rural, mientras se piensa en lo pesado del tráfico en la urbe. Las incidencias de lo religioso, visto por un ser arrepentido de haber sido protestante y las posibilidades literarias. Lo aburrido que se vuelve viajar en camioneta, para asistir a festivales departamentales de literatura; cosas por el estilo leyeron, pero no alcanzaron la misma aceptación que las lecturas de su obra.

Durante varios años se habló de lo increíble y diverso que fue esa feria, aquellos no han querido acompañarme de nuevo, para no borrar de la memoria lo bien que estuvo, dicen.

Mientras nos tomamos una chela bien fría, de la cámara del internet del Adán, recordamos esta anécdota. Esas son ferias del libro, dice el Beto, mientras lee la invitación que acaba de recibir.

viernes, 18 de julio de 2008

Profesiones de alto riesgo

Debido a que, ahora, tengo como aprendiz a Diego Iespien, he estado hablando de fútbol y otros deportes, probablemente más de lo que me gustaría; tanto así que el Adán y el Beto hasta me dicen que mejor adopte al patojo, porque sólo con él me la paso platicando, pero no es eso, lo que sucede es que el muchachito es bastante necio; que quiere aprender dice.

Pero hemos recordado con él anécdotas de amigos que tienen profesiones de alto riesgo y de como cada deporte tiene sus propias palabras y forma de describir las cosas, nada bonitas, pero si pintorescas, culpa de los comentaristas deportivos, pero de ellos les voy a platicar en otra oportunidad.

Hace unos días, hablábamos de una amiga médica, con alma de gitana, quien difícilmente se queda en la capital más de un par de semanas. Usualmente me llama y nos tomamos un café, ella, como participante en los talleres, me cuenta sus historias y anécdotas, rogando porque yo las escriba, porque, como ella misma dice, no tiene ninguna vena literaria, deformación profesional, que le dicen.

Pues nos contaba que en el pueblito donde actualmente labora, una de sus funciones es hacer los informes forenses de las lesiones que se propinan unos a otros en el pueblo (peleas de cantina, mujeres agredidas, etc)

Un lunes que regresó, en el escritorio le esperaban una docena de solicitudes de exámenes que requería el juzgado, revisó y examinó los primeros hasta que se topó con una que decía: Se le solicita informar acerca del tratamiento que le dio a Elayma en la fecha…

La fecha se refería al domingo anterior y ella no estaba en el pueblo ese día, por lo que pidió las notas de las personas atendidas y revisó una y otra vez sin encontrar a ninguna Elayma. De repente entró a la clínica uno de los choferes de ambulancia y le dijo ¿ya se enteró doctora de lo que pasó el domingo? Y dice a contarle del partido de ascenso a la tercera división y como los llevaban con ventaja y luego que Elayma no nota una falta y que les meten el segundo gol.
Y viera doctora como agarraron al pobre laima, le tiraron un botellazo que le rompió la ceja, lo trajeron aquí para que le pusieran unos puntos al hombre y yo me lo tuve que llevar en la ambulancia porque se estaba desmayando

Ahí fue donde ella cayó en la cuenta de que Elayma se refería al line man o guarda-línea, quien había sido agredido por la turba descontenta, y todo porque perdieron.

Y no es para menos, ser árbitro es una profesión de mayor riesgo que la del policía, y no sólo en este país.

viernes, 11 de julio de 2008

Tenis

Desde que en el deporte se enquistaron las mafias y los deportistas fueron elevados a alturas insospechadas gracias al uso continuo de esteroides, cualquier manifestación del espíritu humano, por medio del esfuerzo atlético ha dejado de importarme.

Los ejemplos son muchos, casi siempre después de una gran faena viene la acusación de dopaje.

Yo opino que deberían legalizar la utilización de los esteroides, pero mejor no porque luego habrían muchos deportistas muertos a temprana edad, si, mejor que no los legalicen.

Este rollo es porque en días pasados llegó a mi taller un jovencito, a él no le interesa para nada la literatura, su vida es el deporte, aunque no lo practica, porque es poseedor de un cuerpo tan endeble, que difícilmente aguanta el menor esfuerzo físico. Pero como su pasión es escribir crónicas deportivas, entonces llegó para que le ayudara a perfeccionar su forma de redactar (como si yo pudiera, jeje). El patojo se llama Diego Iespien, y es, para decirlo en términos apropiados, el nuevo fichaje del taller.

Dieguito me hizo llegar la crónica del reciente juego entre Roger Federer y Rafael Nadal, la que les transcribo en este espacio.

No volverá a crecer la hierba bajo los pies de Roger y Rafa

Principes, princesas, presidentes, primeros ministros, padres de los deportistas, novias, entrenadores, autoridades deportivas, público en general, sean todos bienvenidos a la gran final de Wimbledon, el más grande torneo de tenis jugado sobre hierba. Quizá esas fueron las palabras protocolarias, todos sabían que sería un gran juego, obvio, jugaban el número uno y el número dos del mundo; pero nadie imaginaba que iban a presenciar el mejor partido de la historia, así fue calificado por los entendidos en la materia.

Roger venía de ser aniquilado en Roland Garros, y traía la historia sobre sus hombros, ganar cinco veces consecutivas en Wimbledon es una hazaña, pero la sexta sería histórico. Por su parte Nadal cargaba con la estela de no haber ganado nunca un Grand Slam distinto al de París. Estaba claro, no era solo una gran final.

En el camino, ambos se deshicieron fácilmente de sus rivales, Djokovic, el número tres en el escalafón y quizá el único capaz de jugar al nivel de los finalistas, defraudó temprano en el torneo.
Las condiciones atmosféricas hicieron la suyo para contribuir a la tensión, dos aplazamientos por lluvia, además de casi cinco horas de partido, convirtieron en un martirio el espectáculo, aún así nadie quería que terminará. Federer se vio abajo en los dos primeros sets, pero luego de la primera suspensión regresó más frío y concentrado. No se puede decir que Nadal haya desperdiciado las posibilidades de cerrar antes el partido, basta recordar que el tercero y cuarto set se fueron al tie break. Vendría el quinto set, épico hay que decir, es necesario utilizar el lugar común, no hay otra palabra para describirlo. A veces parecía que el cansancio físico haría que todo terminara sin más heroísmo, pero la fuerza mental de ambos logró lo indescriptible. El último episodio se fue hasta las últimas consecuencias, si hubieran penales en el tenis habrían tenido que lanzar tres tandas cada uno. Pero cuando se pensaba que todo terminaría solo si alguno de los dos cayera desfallecido, Nadal quebró el servicio de su oponente y a continuación sirvió el mismo para ganar el partido.

No cabe duda, los dos son cracks. Federer basa su juego en la fortaleza mental, es frío, aniquilador, capaz de regresar cualquier bola, por difícil que sea, con la simplicidad de su revés. Nadal, en cambio, hace filigranas, regresa pelotas de espaldas a la red, por debajo de las piernas, es todo corazón; si fuera futbolista habría que compararlo con Messi.

Fue la mejor exhibición que jamás se haya visto en un deporte individual, habrá que buscar parangón en la pelea de Alí vrs Foreman, quizá. Hay algo seguro, no volverá a crecer la hierba en la cancha central del All england tennis club.

Diego Iespien

Como pueden ver Diego se apasiona, pero creo que tiene madera, a pesar que no es muy pajero que se diga, o quién sabe. Espero que les guste.

Salu pue

viernes, 4 de julio de 2008

De concursos literarios, reinas de pueblo y otros demonios…

El profe Pedrito, a pesar de que amaba los concursos literarios, detestaba los actos de investidura de la madrina de los juegos florales, denominada Musa, y aborrecía la salutación a la reina, especie de tortura literaria que coronaba los eventos.

Un año, en especial, la niña propuesta para ser la Musa era la hija del diputado del pueblo, ella
no tenía nada que envidiarle a la Miss Guatemala, excepto que apenas tenía trece años. Con un porte admirable y casi un metro ochenta de estatura y, por supuesto, suficientemente dotada, la niña aparentaba cuando menos 15 años, pero con el maquillaje que le pusieron las tías fácilmente daba la impresión de tener unos 18 o más.

Ese año fue el único que el profe Pedrito no ganó el certamen, resulta que un fuereño, jovencito él, de esos que se creen posmodernos, quien a duras penas llegaba a los veinte años, había sorprendido al jurado con una poesía diáfana y decadente. Se le dijo que tenía que llevar ya escrita la salutación a la reina, y el muchachito llevó un pergamino, en papel calco, impreso en computadora, simulando los trazos de la biblia de Gutemberg y cuyo texto parecía calcado de Rubén Darío, algo así como: Margarita, está linda la mar… en fin, un texto cursi y malo que contrastaba con la delirante poesía con la que había ganado.

El profe no podía imaginarse burla más grande, menos al ver la belleza de la Musa. El asunto es que el muchacho, al nada más conocer a la chica asumió que el texto no hacía justicia a su belleza y quizó hacer uno nuevo, porque, además, se enamoró, aunque de mala forma, de la chica.

Durante el día en que se les ofrecía un almuerzo a los ganadores y luego se les daba un pequeño tour por el pueblo, el patojo babeaba.

La niña, en realidad era muy niña, hacía lo imposible por quitárselo de encima, y el pobre muchacho no entendía los mensajes.

Ya en la noche, el famoso poeta declamó, de rodillas y con un hilo de voz que se quebraba, el poema que llevaba y mientras lo hacía casi lloraba. Aparte que se veía francamente ridículo, con jeans y una chaqueta de momostenango, el pelo rubio agarrado en una trenza y los tenis negros con figuras de calaveritas.

Para la apertura del baile era requerido que el poeta danzara noche de luna entre ruinas, acompañando a la beldad. El muchacho a duras penas lograba dar dos pasitos mal coordinados y temblaba, abrazándose a la niña, quien sonreía muy digna. Fueron muy pocos minutos de baile, pues, ante la insistencia del poeta por abrazar a la Musa, de pronto le fue arrebatada por el diputado, quien temía por la integridad de su hija.

El poeta se emborrachó y a media noche gritaba: Linda, yo me quedo aquí para esperar que crezcas, y otras sandeces por el estilo.

Ya a esa hora, tanto el profe como yo teníamos lástima por el chavo y sudábamos vergüenzas ajenas. Le tomamos de la mano y nos lo llevamos a la cantina El buen recuerdo, para que terminará de ponerse la borrachera de su vida.

Entre tragos y cigarritos, tanto el profe como yo, recordamos a otras musas de pueblo, no tan hermosas como la que obsesionaba al bardo, y convencimos al patojo que el mar estaba lleno de peces, patojas pues, y que ya, por favor, no llorara que nos estaba dejando muy mal parados a los poetas.

Al día siguiente lo metimos en la camioneta y no lo volvimos a ver por mucho tiempo.

Ayer me enteré que la primera novela de aquel escritor ha tenido gran aceptación, que escribe versos en un blog y que ha sido declarado non grato en varios pueblos. Resulta que después de conocer a Linda intentó robársela y, al parecer, trató de hacer lo mismo con otras reinas.

Yo no sé que pasa, tal vez sea de tanta mota que los patojos no razonen o es que aquí nadie se organiza; como diría un laureado escritor, cuyo nombre no voy a mencionar, porque luego dicen que uno les hace terrorismo literario.